Ningún análisis de las elecciones norteamericanas estaría completo sin la aportación de Andrés Chaves, qué duda hay. En este caso, para reposar suficientemente la reflexión (porque él es así, de mucho pensar primero, para hablar con conocimiento después), Andrés esperó hasta el domingo para explayarse sobre el particular, aprovechando la victoria de Obama para darle unos cuantos palos al PSOE. Obviamente, una cosa viene al pelo para la otra. De las muchas y agudas argumentaciones de Míster Dangerrrr Chaves, hay una frase que sobresale:
(…) El New Deal de Kennedy da paso al We can de Obama (…)
Oh wait!! El New Deal, ¿atribuido a Kennedy? Hummm… El caso era buscar un slogan en inglés, que hay que entregar los tres párrafos y estoy al borde de la deshidratación.
Lo más irónico es que Kennedy no era precisamente devoto del New Deal que pariera el presidente Franklin Delano Roosevelt, con keynesiana base teórica, para sacar a Estados Unidos de la Gran Depresión en la década de 1930. Sus diarios privados manifestaron una fuerte antipatía por un modo de política económica que, en su opinión, había estado a punto de finiquitar el capitalismo en su país.
Pero como no todo van a ser las grandes cuestiones internacionales, Chaves regresa a lo pedestre y cotidiano en su tercer párrafo:
A mí la prosa poética me vuelve loco, aunque luego van y no me admiten en la Academia Canaria de la Lengua, cosa que me importa un huevo.
Siempre es reconfortante y esperanzador comprobar que hay gente humilde y nada rencorosa por estos mundos de Dios.


Claro que le encanta la prosa poética. Basta recordar el célebre titular de La Gaceta, en primera plana, cuando Chaves era su director y alguien cambió de lugar una escultura:
“Se mamaron el chicharro”.