Resulta simpático que las instituciones públicas utilicen siempre el verbo dinamizar para darle un impulso a algo que está francamente tocado, como es el comercio, con actividades y medidas varias, sobre todo cuando nos vamos al Diccionario de la Real Academia Española y vemos que…
dinamizar: 1. tr. Imprimir rapidez e intensidad a un proceso. 2. prnl. Dicho de una cosa: Adquirir dinamismo.
dinamismo: (Del gr. δύναμις, fuerza, e -ismo). 1. m. Energía activa y propulsora. 2. m. Actividad, presteza, diligencia grandes. 3. m. Fil. Sistema que considera el mundo corpóreo como formado por agrupaciones de elementos simples, realmente inextensos, y cuyo fondo esencial es la fuerza; de suerte que los fenómenos corpóreos resultan del choque de fuerzas elementales, y se reducen en definitiva a modos del movimiento.
O sea, que dinamizar es darle actividad grande algo, ergo podemos hablar (metafóricamente) de resucitar a un muerto cuando se inyecta dinero en este tipo de acciones. Y esta es la última ocurrencia del Cabildo de Tenerife:
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Zona Comercial Tranvía pretende ofrecer descuentos a los usuarios de éste transporte público en comercios cercanos a las paradas del mismo a través de una tarjeta gratuita y, de paso, aprovechar en promocionar los locales libres que haya por la zona para montar más negocios. Dicha tarjeta se puede adquirir en las oficinas que el Tranvía de Tenerife tiene en las paradas finales de la Línea 1 en La Trinidad y en el Intercambiador (al final de la Línea 2, en La Cuesta, también hay una oficina como demuestra ésta foto, pero jamás ha abierto desde su inauguración), aunque inicialmente hubo agentes ofreciendo la tarjeta directamente a los usuarios en las paradas. La idea en sí es buena, intentando aprovechar el paso de la gente por cada zona para que no sólo se suban al tranvía, sino que pierdan algún minuto en comprar, pero el desarrollo de los acontecimientos resulta sospechoso, veamos por qué:
- “Tufillo” electoralista. Tanto donde explican cómo obtener la tarjeta como en la sección de noticias podemos comprobar que la iniciativa nació el 5 de mayo, a tan sólo 17 días de las elecciones municipales, autonómicas e insulares. Este detalle es importante, en tanto que la Ley Electoral prohíbe hacer inauguraciones tanto en pre-campaña y en campaña, pero NO poner en marcha iniciativas. Y con ésta se atrae la atención tanto de peatones como de empresarios, mata dos pájaros de un tiro. Además, en la sección noticias tan sólo se recogen un par de fotos y unos enlaces, todos del mes de Mayo, llevando la friolera de mes y medio sin actualizar, demasiado para algo “dinamizador”, ¿verdad?
- Desigual reparto de comercios. En el mapa de paradas, podemos situarnos sobre cada una de ellas, para comprobar cuántos comercios están adheridos a las promociones. Evidentemente, habrá paradas que no tengan ningún local, puesto que el tranvía atraviesa zonas universitarias, hospitalarias e industriales carentes de locales comerciales. Sin embargo, llama la atención que determinadas paradas que sí tienen empresas abiertas a su alrededor apenas tengan comercios inscritos (basta localizar la parada en Google Street View para hacer la prueba), cuando hay otras que presentan un auténtico “overbooking”. Por ejemplo, en la Trinidad hay 138 comercios y en la Cruz de Piedra, sólo 6. En La Cuesta, sólo 17. O en San Jerónimo y en Taco, donde hay muchísima actividad comercial, sólo cuentan con 6 y 1, respectivamente.
- Pocas ofertas interesantes. Quien esperase encontrarse chollos con la tarjetita, que se espere sentado (en la parada), porque de pie se va a cansar. Si nos vamos a la zona de búsqueda de comercios y directamente pulsamos buscar para que nos aparezcan todos los negocios, podremos comprobar que: 1) Algunos simplemente tienen como oferta “¡¡¡REBAJAS!!!” en rojo, que es algo que ya sabíamos sin necesidad de la tarjeta. 2) Otros comercios tienen algunas ofertas bastante irrisorias, sobre todo en restauración, que más bien parece la promoción de un producto. 3) La mayoría de los comercios NO han publicado ninguna oferta. Y no será por falta de ayuda, puesto que en la propia página de búsqueda hay un enlace a una página de administración donde un hermoso .pdf explica cómo subir una oferta. Ahora bien, ¿alguien se habrá molestado en ir, por poner un ejemplo, a Electro Auto Pepe (Parada Cruz del Señor) a explicarle como subir una oferta a la web? Lo que realmente parece es que han apuntado a los comercios de Zona Rambla, Zona Centro, Zona La Laguna Centro, y Zona Abierta Cuesta-Taco (cuatro organizaciones de sendas zonas comerciales de Santa Cruz-La Laguna) para rellenar y aparentar más, lo que hace más comprensible el “overbooking” mencionado en el apartado anterior.
- Insólita intermediación inmobiliaria. Como se indica al principio del artículo, además de la tarjeta “no-descuentos”, otra acción de ésta iniciativa para dinamizar el comercio es promocionar aquellos locales libres para que los emprendedores (o los suicidas) puedan contactar con el propietario que alquila, vende y/o traspasa. En algunos de ellos han colocado letreros indicando, además de la disponibilidad, que el local es visto por 55.000 pasajeros al día, siendo 14 millones en un año y en la web podemos ver un mapa con dichos locales, siendo aquí cuando empieza el terror. La cantidad de locales disponibles sobrepasa de largo el centenar, acumulándose la mayor parte en Santa Cruz y es entonces cuando surge la pregunta obvia: si tanta visibilidad tienen, ¿por qué no hay negocios en ellos? La respuesta, larga de elaborar y argumentada con muchos factores, tiene en el propio vehículo uno de sus pilares: fueron las largas y tediosas obras del propio Tranvía las que mataron a muchos comercios situados entre las paradas Fundación y Puente Zurita. Por tanto, parece que esta idea es más una redención de los pecados cometidos, que una utilidad en toda regla. Además, quien busque un local no debería necesitar del Tranvía para encontrarlo.
Por todo ello, ésta iniciativa se queda corta salvo que se la empuje y habrá quien lo justifique diciendo que, con las elecciones por medio, todo se para un poco. Pero esa excusa no sirve, puesto que los políticos están en funciones, que es muy distinto de estar congelados y los funcionarios siguen en sus puestos. Como detalle final, señalar que en los locales participantes se ofrecen bolsas de papel duro con la imagen corporativa de la Zona Comercial, las cuales, como el propio Tranvía, dudamos que funcionen bajo lluvia intensa.


Trabajo en uno de los negocios adheridos a la promoción.
Todo este asunto no es más que publicidad pagada y tirada a la basura.
En un primer momento, el individuo que vino del ayuntamiento al negocio nos dijo que se repartirían bonos con viajes gratis, se sortearían viajes y cosas así. Todo quedó en unos cuantos llaveros de gomaespuma, un puñado de bolis y unas cuantas bolsas de papel.
Ni un solo cliente se ha interesado por las promociones, nadie quiere la tarjeta porque no supone ventajas de ningún tipo, es una estafa desde el ayuntamiento con el que “subvencionar” empresas amigas que les han hecho las bolsas y han comprado los bolis y llaveros de china.
Un despropósito.